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El cáncer: prevención y cuidados

El cáncer: prevención y cuidados

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¿Qué es el cáncer? 

Es una enfermedad que ocurre cuando algunas células del cuerpo se multiplican sin control y causan daño en los tejidos del cuerpo. En condiciones normales las células se dividen para reemplazar las células envejecidas o dañadas. El cáncer aparece cuando el código genético (ADN)  de las células cambia,  haciendo que estas se multipliquen sin control o no mueran cuando se dañan o envejecen [1], [2]. 

¿Cómo reducir el riesgo de cáncer?

El cáncer se origina en un 5% a 10% de los casos por factores hereditarios. En el resto de los casos se relaciona con el estilo de vida.


Aquí te contamos algunos consejos que te servirán para reducir el riesgo de cáncer o prevenir su progreso, en caso de que hayas sido diagnosticado(a) con la enfermedad. También te contaremos algunas recomendaciones importantes que nos dió  la Dra. Alejandra Niño Morales en nuestro Webinar: Hablemos de Cáncer, un abordaje holístico. 

Hacer ejercicio y comer sanamente

En una revisión de 25 estudios, en los que se incluyeron más de 9 millones de participantes, se encontró que el sobrepeso aumenta la probabilidad de cánceres de boca, laringe y faringe.  Realizar ejercicio promueve un sistema hormonal e inmunológico saludable, ayudando a prevenir varios tipos de cáncer como el de mama, colorrectal y endometrio (el revestimiento del útero) [3], [4], [5]. 

Estas son algunas recomendaciones específicas que puedes seguir para reducir el riesgo de cáncer: 

  • Reduce el consumo elevado de bebidas azucaradas (como las gaseosas) pues aumentan los niveles de azúcar e insulina en la sangre incrementado el riesgo de cáncer de hígado, páncreas, mama y de endometrio [6], [7].  
  • La carne roja y las carnes procesadas pueden aumentar el riesgo de cáncer colorrectal.
  • Aumenta el consumo de Vitamina D, Vitamina E, Selenio, carotenoides presentes en frutas y vegetales pues disminuyen el riesgo de cáncer al fortalecer el sistema inmune del cuerpo [6]. 
  • El consumo de fibra presente en  granos integrales, vegetales, frutas y legumbres (fríjoles, lentejas) disminuye el riesgo de cáncer colorrectal [5], [8].
  •  Algunos alimentos como la comida rápida o ultra-procesada tienen aditivos y preservantes cancerígenos.  Las comidas preservadas con sal aumentan el riesgo del cáncer de estómago [8], [9].

Eliminar el consumo de tabaco y reducir el consumo de alcohol.

El tabaquismo es altamente cancerígeno por su contenido de sustancias tóxicas que dañan el ADN celular. Fumar aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, boca, esófago, laringe, faringe, cuello uterino, riñón, hígado, vejiga, estómago, entre otros [10], [11].

Cuando tomas alcohol, tu cuerpo lo transforma en acetaldehído, un compuesto que daña el ADN celular incrementando el riesgo de cáncer de boca, mama, laringe, hígado, garganta. Tomar alcohol durante el embarazo puede provocar cáncer en el bebé [12], [13]. 

Evitar la exposición a la radiación.

La exposición a la radiación producida por rayos cósmicos del sol, rayos X, radioterapia, tomografías, escáneres de seguridad de aeropuertos, o a elementos como el radón y a materiales como el asbesto, ha demostrado dañar el ADN de las células incrementando el riesgo de cáncer [14].

También existe evidencia de que la radiación emitida por dispositivos como celulares, wifi, televisores y microondas pueden causar ciertos tipos de cáncer.  La OMS ha clasificado este tipo de radiación como “posiblemente cancerígena” por lo que es recomendable apagar el celular y el wifi en las noches y desconectar los electrodomésticos cuando no se están usando [15].  

La exposición al sol sin protector solar y las camas de bronceado generan rayos UV que dañan el ADN de los genes en las células y provocan cáncer de piel. Siempre usa protección solar superior a 50. Cubre la piel con sombreros y no te expongas al sol en horas con alta radiación. Si ves que aparecen nuevos lunares o un cambio en los que ya tenías, acude al médico. 

En QUANTA hemos escogido un Bloqueador Solar con SPF 60 por su liberación gradual del ozono sobre la piel que maximiza la protección frente a la radiación solar y los daños ocasionados por los rayos UV-A y UV-B [16].

Mantener el equilibrio emocional. 

El estrés, la ansiedad, los eventos estresantes y la depresión pueden influir en el progreso del cáncer.  Una revisión de 165 estudios sobre cáncer encontró que el estrés aumenta la incidencia de cáncer en personas sanas. Esto ocurre pues el estrés libera hormonas que afectan la reparación del ADN celular, aceleran el crecimiento de tumores y producen mutaciones en los genes contribuyendo al desarrollo de cáncer [17], [18], [19]. 

Las esencias florales es una terapia alternativa que te permite recuperar el equilibrio. El Elixir de 7 hierbas es una esencia floral de gran utilidad en casos de shock o estrés y en todo tipo de situaciones de crisis o urgencia. Te ayuda a mantener el equilibrio y superar el período crítico. 

¿Qué hacer si te han diagnosticado cáncer?

La Doctora Alejandra Niño, médica cirujana, especializada en medicina energética y especialista en tratamiento de pacientes oncológicos y terminales en el seminario Hablemos de Cáncer: un abordaje holístico nos da los siguientes consejos:

  • Pedir y recibir ayuda. Busca una red de apoyo que integre médicos, psicólogos, enfermeras y médicos alternativos que se preocupen de cómo te sientes y cómo enfrentas el cáncer. Recibir apoyo psicológico y social reduce la depresión, la ansiedad y el dolor, además puede aumentar el tiempo de supervivencia con cáncer [20], [21], [22]. 
  • Establece una buena comunicación con tus médicos. La información en internet, no es siempre fiable. 
  • Apóyate de tu familia. Si tu familia te va a generar espacios de amor, hazlos parte de las decisiones.  Si, por el contrario, te generan más ansiedad, apóyate en los amigos o busca profesionales y terapeutas que puedan colaborar. 
  • Para contrarrestar los efectos de la quimioterapia y la radioterapia puedes usar medicamentos homeopáticos que ayudan con los síntomas secundarios. Los puedes conseguir en nuestra página www.quantasalud.com
  • Aliméntate sanamente para mantener altas las defensas. Mantente hidratado con agua que no esté desmineralizada.
  • No hagas tratamiento solo con medicina alternativa, necesitas de otros sistemas que actúen rápidamente como los que ofrece la medicina tradicional. 
  • Trabaja en tu mundo interior, en el perdón a tí mismo y a los demás. Busca nuevas formas para resolver tus conflictos y para expresar tus emociones de forma saludable.
  • Desapégate del pasado, del dolor y busca nuevos caminos.
  • Detente y toma tiempo para lo importante. 

Por último, la Doctora. Niño nos recuerda que si queremos tener resultados diferentes, debemos hacer acciones diferentes.  Por lo tanto, frente a un diagnóstico de cáncer te invitamos a encontrar nuevos hábitos y manejar de manera diferente tu mundo emocional, para ayudar así a tu proceso de sanación. 

Bibliografía.

 

[1].https://www.cancer.org/treatment/understanding-your-diagnosis/what-is-cancer.html

[2]. https://www.cancer.gov/about-cancer/understanding/what-is-cancer

[3]. https://academic.oup.com/oncolo/article/15/6/556/6399211?login=false

[4].https://www.wcrf.org/dietandcancer/mouth-pharynx-larynx-cancers/

[5].https://www.researchgate.net/publication/326963562_Major_new_review_of_global_evidence_on_diet_nutrition_and_physical_activity_A_blueprint_to_reduce_cancer_risk/link/5bcf41054585152b144f9345/download

[6]. https://www.wcrf.org/dietandcancer/other-dietary-exposures/

[7].https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22922366/#:~:text=Recent%20findings%3A%20Fructose%20intake%20is,may%20indirectly%20increase%20tumor%20growth.

[8]. https://www.wcrf.org/dietandcancer/wholegrains-vegetables-and-fruit/

[9]. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5811844/

[10]. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6206255/

[11].https://www.cancer.org/healthy/stay-away-from-tobacco/health-risks-of-tobacco/health-risks-of-smoking-tobacco.html

[12].https://www.cdc.gov/cancer/alcohol/index.htm

[13]. https://www.cancer.gov/about-cancer/causes-prevention/risk/alcohol

[14].https://www.cancer.org/cancer/cancer-causes/radiation-exposure/x-rays-gamma-rays/how-are-people-exposed.html

[15].https://drive.google.com/file/d/1tTvJV-AbCxFfK8wUZtt5DDvT9-6g-D1D/view?usp=sharing

[16]. https://www.cancer.org/cancer/cancer-causes/radiation-exposure/uv-radiation.html

[17]. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3037818/

[18]. https://sci-hub.se/10.1016/s0006-3223(03)00566-3

[19]. https://sci-hub.se/10.1038/ncponc1134

[20].https://www.cancer.gov.co/atencion-servicios-ciudadania/informacion-para-pacientes/programas-apoyo-pacientes

[21]. https://www.ligacancercolombia.org/

[22]. https://sci-hub.se/10.1016/s0006-3223(03)00566-3

 

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¿Qué hacer con la ciática?

¿Qué hacer con la ciática?

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Tiempo de lectura:  4 min

Un día, mientras caminaba, Aura empezó a sentir un dolor punzante en el glúteo que bajaba por toda la pierna. Le tocó parar y bajar al suelo la bolsa del supermercado.  Se asustó cuando se dió cuenta que no sentía los dedos de los pies. Luego empezó a sentir una especie de hormigueo, como si se le hubiera dormido la pierna. 

Le tomó un buen rato poder volver a tomar la bolsa y empezar a caminar. Al llegar a casa se acostó en el suelo de la sala e intentó poner en práctica lo que había aprendido en sus clases de yoga, pero el dolor no parecía ceder con nada. Aún más nerviosa buscó en internet y encontró que podía tratarse de algo llamado “ciática”. Para comprobarlo, un artículo recomendaba acostarse en el suelo y levantar la pierna despacio dejando la otra en el suelo. Lo hizo y el dolor se incrementó hasta hacerla llorar.  Ahora ya sabía cómo se llamaba, pero todavía no entendía bien de qué se trataba.

Leyó que el nervio ciático es el más largo y ancho del cuerpo. Que sale de la zona baja de la espalda, pasa por el glúteo y el muslo y se termina un poco debajo de la rodilla donde se divide en varios nervios más pequeños que llegan hasta el pie. 

¿Pero por qué duele?

 

Encontró que el dolor se debía a que el nervio podía estar inflamado, comprimido o lesionado debido a una hernia de disco (cuando el cojín que separa las vértebras se sale de su envoltura), por el crecimiento de hueso excesivo en las vértebras, un estrechamiento de los espacios dentro de la columna vertebral o un deslizamiento de una vértebra. En conclusión —pensó Aura— había algo mal en su columna. 

Para ese momento, su nivel de ansiedad era tan alto como el dolor que sentía. No solamente le había tocado suspender casi todas sus actividades cotidianas, sino que ahora no podía parar de pensar en que tenía un problema en su espalda. Estuvo acostada en su cama durante varios días —lamentándose— hasta que se animó a ir a un médico. Este intentó tranquilizarla diciéndole que en la gran mayoría de los casos no había una lesión grave en la columna y el dolor se iba por sí solo luego de un par de semanas. En su caso el dolor no disminuyó, con el tiempo así que le mandaron a hacer varios rayos X y una resonancia magnética. 

Cansada de tomar analgésicos, asistió a varias sesiones de fisioterapia. También hizo acupuntura y fue a un quiropráctico. Estas terapias fueron útiles para ayudarle a reducir el dolor durante un tiempo. Pero luego, sin razón aparente, regresaba de nuevo. Su vida empezó a girar en torno al dolor. No paraba de pensar en cómo hacer para que le doliera menos. Dejó de ir a las clases de yoga e intentaba moverse lo menos posible. Se empezó a sentir cada vez más triste y el dolor se volvió aún más persistente y agudo.

Un día, una amiga, le recomendó el libro “La enfermedad como camino” en el que se dió cuenta que su ciática, podía tener un mensaje de algo más profundo que estuviera sucediendo. Decidió iniciar un camino de descubrimiento que le permitió cambiar la relación con su enfermedad. 

Estos son algunos de sus aprendizajes que ha decidido compartir con nosotros:

1. Escucha el cuerpo

Muchas veces la ciática es una forma del cuerpo de pedir a gritos que necesita  hacer pausas, descansar y detenerse. Escucha lo que el cuerpo necesita pero no dejes de moverte. Está comprobado que quedarse acostado lo único que hace es debilitar los músculos y hacer que el cuerpo no pueda rehabilitarse, por lo que lo más recomendable es intentar moverse cada día un poco más que el anterior, hasta poder restablecer de nuevo el movimiento.

También hay algunas posiciones que pueden prevenir que el dolor aparezca de nuevo.

  • Duerme boca arriba o en posición fetal con una almohada entre las piernas. 
  • Al levantarte de la cama, apóyate en los dos brazos para levantarte de medio lado. Nunca te levantes de frente. 
  • Al sentarte, apoya completamente los pies en el suelo y con las espalda recta. 
  • Cambia de postura frecuentemente. 
  • Usa la cartera cruzada, con poco peso.
  • Al recoger un objeto del suelo, flexiona las rodillas al agacharte y acerca el cuerpo lo más posible al objeto. Al ponerte de pie, haz fuerza con las piernas mientras se tienen rectos los brazos y la columna.
  • Si debes estar de pie durante mucho tiempo, busca un escalón o taburete para tener un pie levantado. Alternar el pie cada cierto tiempo.
  • Usa una escalera para tomar objetos que necesiten alzar las manos sobre la cabeza [1].
  • Evita inclinarte. Si debes hacerlo mantener siempre las rodillas flexionadas y sostenerse con la pared. 

2. Aprende a gestionar el dolor: 

Cuando vuelva a aparecer el dolor, aprende a manejarlo.

  • Los primeros días coloca una bolsa con hielo (cubierta con una toalla) por 15 minutos en la parte baja de la espalda para reducir la inflamación. Los siguiente días coloca una bolsa de agua caliente por 15 minutos. También puedes alternar entre el frío y el caliente. 
  • Haz una rutina de estiramientos suaves como puede ser los ejercicios de Williams [2]:
    • Acuéstate, con las rodillas dobladas y los pies planos sobre el piso. Aplana la parte baja de la espalda contra el piso. Mantén por 5 a 10 segundos.
    • En la misma posición levanta los glúteos del suelo manteniendo el abdomen y los glúteos apretados.
  • Acuéstate con las piernas estiradas. Toma una rodilla con las manos y lentamente llévala hasta el pecho. Sostén 5 segundos. Cambia de rodilla.
  • Lleva una rodilla hasta el pecho. Luego lleva la otra y sostén las dos en el pecho por 5 segundos. Baja lentamente una pierna a la vez. 

3. La alimentación también es importante.

Aunque parezca extraño lo que uno come también puede afectar la intensidad y la cantidad del dolor que se siente. Esto ocurre porque hay alimentos que pueden ayudar a reducir la inflamación y hay otros que la incrementan. Las grasas saturadas, como las de las frituras, la carne roja y las comidas muy procesadas aumentan la inflamación. 

Por otra parte, alimentos como el tomate (especialmente si se cocina con aceite de oliva) disminuyen la inflamación y el dolor al liberar una sustancia llamada licopeno [3]. Las bayas (fresas, arándanos, cerezas, moras y frambuesas) tienen antocianinas, un excelente antioxidante con mejor actividad antiinflamatoria que la aspirina [4]. Los pistachos, maní y nueces tienen compuestos como el resveratrol que reducen la inflamación e inhiben la acumulación de toxinas nocivas para los nervios. Las naranjas y los pomelos tienen  naringenina que mejora el dolor causado por el nervio ciático al inhibir los radicales libres y mejorar el daño celular producto del estrés oxidativo [5]. El té verde, y la moringa son dos super-alimentos con propiedades anti-inflamatorias.

4. Indaga si el dolor está relacionado con las emociones.

Aura empezó a darse cuenta de que su dolor iba más allá de un problema de músculos y  huesos.  Empezó a escribir en un diario cuando aparecía el dolor y notó  que siempre coincidía cuando había situaciones que le afectaba emocionalmente. 

Descubrió que hay una correlación entre los dolores lumbares crónicos (como la ciática) y un inadecuado procesamiento de las emociones. La ansiedad y la depresión, por ejemplo, reducen la tolerancia al dolor. Algunas respuestas fisiológicas al estrés aumentan la tensión muscular, estrechan los vasos sanguíneos, aumentan la liberación de sustancias que producen dolor y disminuyen el riego sanguíneo a los tejidos (isquemia). Ciertas posturas físicas características de problemas emocionales, pueden explicar el inicio de los dolores lumbares.  Por ejemplo, durante la ira o la ansiedad se tensionan los músculos de la espalda baja para prepararse para la huida o lucha. Quienes sufren de depresión tienen dificultades para “levantar cabeza” y pueden lesionarse la zona inferior de la espalda en su lucha por estar erguidos [6]. 

Para disminuir el estrés, Aura probó la relajación progresiva. Esta consiste en enfocarse en un grupo de músculos durante un tiempo (o una parte del cuerpo). Debes primero relajarlos conscientemente, luego tensionarlos durante un tiempo muy corto y luego relajarlos totalmente. Después puedes pasar al siguiente grupo de músculos u otra parte del cuerpo.  También probó los masajes. Al parecer el simple contacto piel-piel activa una región del cerebro que ayuda a disminuir el dolor. Hacerse un masaje con aceite esencial de Nardo ayuda a tratar el estrés, la ansiedad y la depresión.  Finalmente, alguien le aconsejó probar la meditación “mindfulness” con la que aprendió a poner total atención en las emociones, con la respiración y con las sensaciones de su cuerpo [7].

Internándose aún más en este terreno, se dió cuenta que el primer episodio de ciática había ocurrido unos meses después de perder a su padre. Decidió trabajar sus emociones acudiendo a un terapeuta quien le recetó medicamentos homeopáticos y esencias florales. Para la depresión se recomienda tomar esencia floral de Mostaza, para la ansiedad, Lavanda Compuesto, para la ira Dragon Compuesto y para el duelo Yerbasanta Compuesto

Con todo este proceso, luego de un buen tiempo, los dolores de ciática fueron volviéndose menos frecuentes. Aún así, hay días donde vuelven a aparecer, por haber hecho un mal movimiento o por estar en una situación estresante. Lo importante —dice Aura— es soltar el rechazo o el miedo al dolor y aprender a aceptarlo, sabiendo que tienes en tus manos todas las herramientas para gestionarlo.

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¿Cómo bajar de peso y mantenerlo?

¿Cómo bajar de peso y mantenerlo?

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Lo primero que debes saber es que para bajar de peso no hay una fórmula mágica. El principio general es que debes disminuir el consumo de calorías (la cantidad de energía que recibe el cuerpo cuando comes o que gasta cuando te mueves). Esta reducción la puedes hacer con muchos tipos de dieta. Es por esto que puedes encontrar cientos de páginas y aplicaciones para ayudarte a bajar de peso.  Pero ¿Cómo saber si funciona? y sobre todo ¿Cuál es la adecuada para ti? Aquí te contamos basándonos en estudios científicos, en qué consisten y los pros y los contras de tres de las más famosas, para que puedas escoger cuál es la que mejor se adapta a tu estilo de vida. 

Aquí aprenderás de:

Dieta Keto: Si te gusta el aguacate, la carne y el queso.

¿En qué consiste? 

Consiste en reducir el consumo de carbohidratos (pastas, arroz, pan, cereales) para que el cuerpo use la grasa, en vez del azúcar (glucosa) presente en los carbohidratos, para su funcionamiento.

Durante los primeros tres días sin comer carbohidratos, el cuerpo comienza a producir su propia glucosa para funcionar. Al acabar este período, se inicia el proceso de cetosis, en el que se rompe la grasa acumulada en ácidos grasos, que van a ser luego eliminados en formas de cetonas por el hígado. Estas cetonas son las que se van a usar como combustible para el cuerpo. La cetosis es un proceso que requiere mucha energía para realizarse, por lo cual se consumen muchas calorías. Por esto, la dieta keto tiene un doble beneficio: usa las grasas almacenadas y además usa más calorías.

¿Cómo se hace?

  • El 70% a 80% de lo que comas deben ser grasas (aguacate, aceites de oliva, aceite de coco, aceite de ajonjolí, nueces, almendras, mantequilla de maní).
  • El 20% a 30% deben ser proteínas (huevo, quesos, pescados, carne, pollo, caldo de carne). 
  • El consumo de carbohidratos debe ser de solo 20 a 50 gramos diarios. Los carbohidratos que se pueden consumir son verduras (repollo, brócoli, lechuga, kale, cebolla, espinaca) y solo algunas frutas (arándanos, moras, fresas, kiwis, ciruelas y cerezas).
  • No se debe consumir pan, pasta, cereales, leche o arroz. Tampoco puedes consumir frutas como el banano, mango, papaya, naranja. 

Pros: 

  • Sirve para reducir peso [1]. 
  • Genera una mayor sensación de saciedad por su alto contenido de proteínas y grasas [2].
  • Reduce la ansiedad.
  • Reduce la insulina en la sangre (hormona que estimula el apetito) [3].
  • Disminuye la presión arterial [4].
  • Sirve para prevenir y tratar enfermedades cardiovasculares, reduce el colesterol, el riesgo de diabetes tipo 2, epilepsia e incluso algunos estudios indican que puede reducir el riesgo en la infertilidad femenina [5], [6], [7], [8].

Contras: 

  • Requiere fuerza de voluntad y una atención constante en lo que se va a comer. 
  • El estado de cetosis es difícil de mantener. Si se llega a consumir demasiados carbohidratos, se pierde el estado de cetosis, y tarda un tiempo en ser alcanzado nuevamente.
  • Puede llevar a aumentar el colesterol “malo” (de baja densidad) si consumes demasiadas grasas saturadas (carnes, manteca y lácteos), afectar las bacterias intestinales por el bajo consumo de fibra y producir  mayor riesgo de cálculos renales y osteoporosis a largo plazo [9], [10], [11], [12]. 
  • Funciona de forma eficaz para perder peso por un periodo de 6 meses, pero no hay suficientes estudios sobre lo que ocurre después de los 12 meses [13].

Ayuno intermitente: Si no quieres cambiar lo que comes.

¿En qué consiste? 

Contrario a la mayoría de las dietas, en el ayuno no es importante lo que se come sino cuándo se come. La idea es no consumir comida por períodos prolongados para que el cuerpo utilice como combustible sus reservas de grasa. Además, si se reduce el número de comidas, también hay un menor consumo de calorías, lo cual favorece la pérdida de peso.

¿Cómo se hace?

  • Te recomendamos iniciar ayunando durante el período de sueño (por ejemplo  desde las 7:00 p. m. hasta las 7:00 a. m.) e ir aumentando paulatinamente el tiempo de ayuno hasta llegar a un ayuno de 16 horas al día con una ventana de alimentación de 8 horas. 
  • También puedes hacer un ayuno completo por 24 horas uno o dos días a la semana. 
  • Otra forma de practicarlo es consumiendo 500 a 700 calorías dos días a la semana[14].
  • Es muy importante mantenerse hidratado todo el tiempo. Debes tomar mínimo 6 vasos de agua. El té verde es una muy buena opción para acompañar el proceso de ayuno. En nuestro artículo: Todo lo que querías saber del té verde, puedes responder todas tus preguntas sobre esta bebida maravillosa.

Pros:

  • En una revisión sistemática de 27 estudios realizada en 2020 se encontró que el ayuno intermitente genera una reducción de peso de hasta el 13% de peso corporal, en su mayoría debido a la pérdida de grasa. Aunque se presentó cierta ganancia de peso luego de seis meses, esta ganancia fue bastante menor que el peso inicial [15].
  • En un estudio de más de 1400 personas se encontró que el ayuno prolongado de 4 a 21 días generaba una sensación general de bienestar tanto física como mental [16]. 
  • Durante el ayuno las células hacen un proceso de autofagia, en el que reciclan organelos y proteínas dañadas para usarlas permitiendo a las células adaptarse al estrés, lo que previene las enfermedades del corazón, diabetes, enfermedades del hígado, cáncer, enfermedades autoinmunes e infecciosas, promoviendo una vida más sana y longeva [17]. 
  • Al no comer alimentos durante la noche se estabiliza el consumo con el ciclo circadiano, estabilizando los niveles de insulina, por lo cual es útil en la prevención y tratamiento de la diabetes tipo 2 [18]. 
  • Se mejora el sueño [19]. 
  • Genera sensaciones de recompensa positivas, sentidos de logro y orgullo [20].
  •  Podría servir para reducir la presión arterial y el riesgo de enfermedades cardíacas [21], [22]. 
  • No hay que estar pendiente de lo que se come, aunque es recomendable seguir una dieta sana en los períodos en los que no se ayuna.

Contras: 

  • Puede ocasionar molestias leves como dolor de cabeza, insomnio, dolor de espalda, menor concentración y fatiga aunque es considerado generalmente seguro [23]. 
  • Puede generar irritabilidad. Es una dieta difícil de mantener por la  sensación de hambre y restricciones en la interacción social [24], [25], [26]. 
  • Los estudios sugieren que se necesita practicar el ayuno entre 8 a 12 semanas para perder peso efectivamente [26].

Paleo Diet: Si te gustan las frutas y vegetales.

¿En qué consiste? 

Se trata de escoger alimentos sin conservantes o sin aditivos químicos. La idea es comer lo más parecido a la dieta de los humanos en el periodo Paleolítico (45.000 – 40.000 a 10.000 a. C.) que se basaba en la caza y la recolección de los alimentos [27]. 

Surge como una respuesta a la dieta occidental actual con altos contenidos de sal, azúcar, lípidos y aditivos. Los productos lácteos tienen hormonas y muchos de los granos cultivados tienen presencia de pesticidas. Todo esto genera un ambiente ácido que se relaciona con gran cantidad de enfermedades. En la dieta Paleo se mantiene el pH básico en el exterior de las células lo cual promueve el equilibrio del cuerpo (homeostasis), previene el estrés oxidativo y la inflamación.

¿Cómo se hace?

  • Consumir grandes cantidades de vegetales orgánicos como kale, brócoli, pimentones, cebollas o tomates. 
  • Frutas frescas y orgánicas de todo tipo (no jugos).
  • Consumir carne de vaca, pollo, pavo, cerdo o pescados criados al aire libre y alimentados sin concentrados [28]. 
  • Raíces (arracacha, batata, jengibre, cúrcuma), semillas (chía, ajonjolí, girasol, etc), y nueces. 
  • Se permite el consumo de café y té. [29]. 
  • Se eliminan granos (avena, arroz, quinoa, maíz, soya, etc), legumbres (frijoles, lentejas, guisantes, garbanzos, maní), lácteos, alimentos procesados (pan, galletas, cereales, comida chatarra, salsas, jugos, dulces, azúcar, enlatados, sal, etc) y aceites como el de girasol, soya, maíz, canola y palma.


Pros:  

  • Aunque hacen falta más estudios, se ha encontrado que sirve para promover la pérdida de peso, disminuir el riesgo de obesidad, además de generar saciedad por más tiempo [30], [31]. 
  • Es rica en potasio, por la cantidad de vegetales que se consumen por lo que ayuda a tener una mejor presión arterial y protege los riñones.
  • Protege contra el estrés oxidativo y la inflamación. 
  • Sirve para mejorar el control de glucemia en pacientes con diabetes, reducir los niveles de triglicéridos y colesterol, prevenir el cáncer de colon, la hipertensión,  enfermedades cardiovasculares y disminuir la inflamación intestinal [32], [33], [34], [35], [36].

Contras: 

  • Puede causar deficiencias de calcio, vitamina D y otros micronutrientes como la tiamina, riboflavina, yodo e hierro. Puede aumentar el riesgo de osteoporosis [37]. 
  • Es difícil mantenerse en esta dieta por las restricciones en las fuentes de carbohidratos [38]. 
  • Puede ser más costosa que otras dietas, y por su alto contenido de carne y pescado puede impactar más al medio ambiente [39]. 
  • Hay pocos estudios sobre la seguridad de la dieta paleo y sus efectos adversos [40].

Cuatro consejos claves para mantener el peso.

Una vez que hayas escogido la dieta que más se ajusta a tu estilo de vida, te dejamos estos cuatro consejos que constituyen los hábitos más efectivos para mantenerte en un peso saludable.

  • Haz ejercicio: La mayor parte de la reducción de peso se puede obtener reduciendo las calorías a través de una dieta. Pero la única forma de mantener el peso es haciendo ejercicio. 
    • Comienza con caminatas de 30 minutos durante 3 días a la semana para luego subir la intensidad a 45 minutos al menos 5 días semanales. 
    • Haz 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado (caminar, jugar con los niños, un paseo en bicicleta) todas las semanas (esto es 30 minutos, cinco días a la semana).
    • También puedes hacer 75 minutos (45 minutos por tres días)  de actividad vigorosa (trotar, correr, saltar cuerda, nadar).
  • Duerme 7 a 8 horas: dormir 6 horas o menos puede afectar el ciclo del sueño y aumentar el riesgo de obesidad [41]. La falta de sueño aumenta la hormona del apetito (grelina) y del estrés (cortisol) y disminuye la hormona de la saciedad (leptina) y la insulina. En consecuencia, incrementa el consumo de alimentos ricos en calorías y la acumulación de grasa corporal [42].
  • Regula el estrés: el estrés altera el equilibrio interno del organismo y el funcionamiento del metabolismo al aumentar la liberación del cortisol (hormona del estrés) y disminuir la leptina (hormona de la saciedad) [42]. En consecuencia, se activa la acumulación de grasa abdominal y se reduce la capacidad de utilizar tanto la grasa como el azúcar en el cuerpo [42]. Practicar ejercicios de relajación como el yoga, mindfulness y ejercicios de respiración te ayudarán a reducir los niveles de estrés [43], [44], [45].
  • Ser consciente de lo que comes: Ninguna de las dietas mencionadas anteriormente deben ser implementadas durante períodos largos de tiempo (máximo dos o tres meses). Lo más recomendable es que cuando las termines, puedas mantener una alimentación saludable y ser muy consciente de lo que comes y cómo lo comes . En nuestro artículo Alimentación consciente (Mindfoodness) para un peso saludable te contamos cómo. 

  • Tomar un té que te ayude: En QUANTA hemos escogido Kuroi Tea cuyos productos naturales favorecen la disminución de la masa del tejido adiposo y previene la formación de hígado graso, estimulando la generación de calor en el organismo a través de reacciones metabólicas disminuyendo la grasa tisular y un aumento del gasto energético. Puede ayudar a reducir el apetito por la sensación de saciedad aportada por las fibras de tés y flor de Jamaica. Tiene un importante contenido de vitaminas y minerales los cuales brindan salud y estabilidad al organismo.

Por último, si tienes dudas sobre la dieta que responda a  tus necesidades, te recomendamos acudir a un especialista en nutrición, que podrá darte un plan más personalizado y hacerte el seguimiento adecuado.

Bibliografía:

[1]. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3945587/

[2]. https://sci-hub.se/https://doi.org/10.1016/j.orcp.2020.08.009

[3].https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/6FD9F975BAFF1D46F84C8BA9CE860783/S0007114513000548a.pdf/div-class-title-very-low-carbohydrate-ketogenic-diet-span-class-italic-v-span-low-fat-diet-for-long-term-weight-loss-a-meta-analysis-of-randomised-controlled-trials-div.pdf

[4]. https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/201882

[5].https://www.nature.com/articles/ejcn2013116?fbclid=IwAR2LMycDVsWcww3q6WljxGSVmD6-tIZ4mWYKLnyUFFO-busZw3q8TogLYQI

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