¿Cómo manejar el estrés?

¿Cómo manejar el estrés?

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Cómo te contamos en nuestro artículo “Qué es el estrés, qué lo causa y qué consecuencias tiene para nuestra salud” el estrés es una respuesta natural de nuestro organismo frente a los retos físicos, emocionales, mentales o comportamentales.

El estrés no siempre es dañino. Gracias a él hemos podido sobrevivir y evolucionar como especie, evitando peligros. A veces sentir estrés puede ser emocionante e incluso nos puede ayudar a medirnos a nuevas metas como a competir en una carrera, o empezar un emprendimiento. Pero el estrés crónico, es decir cuando vives en estrés constantemente, puede tener consecuencias graves para nuestra salud mental y física. Aquí te contaremos las diferentes formas en que respondemos al estrés y cómo darle un manejo saludable:

Existen dos mecanismos fisiológicos con los que respondemos al estrés:

  • “Alarma”. Ocurre cuando nos confrontamos con una amenaza a nuestra seguridad. Los músculos se tensionan y el latir del corazón se hace más rápido y nos preparamos para “luchar o huir”.  Estas dos reacciones eran útiles para  salvar las vidas de nuestros antepasados, pero actualmente cuando generalmente las amenazas no son de vida o muerte, podemos aprender a cambiarlas por respuestas más asertivas.
  • “Adaptación”. Cuando nos damos cuenta de que el estímulo no es una amenaza a nuestra seguridad física, aprendemos a no responder como si lo fuera. Por ejemplo, cuando suena un timbre fuerte, la primera vez nos puede generar estrés, pero después de escucharlo varias veces te acostumbras. Si este proceso no funciona, colapsaríamos por cansancio físico y mental.  

Es posible que haya un desajuste entre la gravedad de la situación y nuestros recursos para responder por lo que ocurre. El estrés no es producido solamente por  situaciones de gran dificultad emocional como un duelo, una separación, una quiebra, un desastre natural o una guerra. También puede ser producido por pequeñas molestias frente a las cuales no tenemos los recursos internos necesarios para responder. En este caso los niveles de estrés aumentan y pueden producir dolores de cabeza, tensión, problemas estomacales o dificultades en el sueño.  Si el estrés se acumula, se puede generar estrés crónico, que a su vez puede desencadenar en graves problemas de salud.

 Aquí te presentamos un paso a paso  para darle un manejo más efectivo y saludable al estrés: 

1. Identifica las señales de estrés

Las señales que nos da el cuerpo cuando estamos estresados son diferentes para cada persona. A veces tenemos problemas para dormir, apretamos la mandíbula o rechinamos los dientes por la noche. Es posible que comamos muy poco, o demasiado. Nos sentimos irritables, ansiosos o con ganas de llorar. El cuello y la espalda se nos tensionan. Incluso el tener gripa o infecciones frecuentemente también puede ser unas señales de que estás estresado(a). 

Es importante escuchar los primeros signos de estrés para poder manejarlo. Cuanto más estrés se acumula, es más difícil lidiar con él. 

2. Identifica lo que te estresa 

No todos nos estresamos por las mismas razones. Para algunas personas el desencadenante puede ser el tráfico, mientras que para otra persona manejar puede ser una actividad relajante. 

Una vez que hayas aprendido a escuchar las señales que te envía el cuerpo, puedes empezar a identificar las fuentes del estrés. Por ejemplo, si al final del día tienes dolor de cabeza o tensión en el cuello, puedes detenerte a pensar cuáles son las situaciones, personas o lugares con las que has tenido contacto y que te puedan estar generando estrés. 

Cuando las hayas identificado intenta modificar algunas de esas situaciones.. Por ejemplo, si te estresa el tráfico, escoge una ruta menos congestionada, sal más temprano o utiliza el transporte público o la bicicleta. Si lo que te genera estrés es el comportamiento de una persona, pídele respetuosamente que cambie su comportamiento (esto suele funcionar mejor si comunicas tus sentimientos, concentrándote en tu necesidad en vez de acusar al otro de hacer algo mal).

3. Identifica tus estrategias

¿Qué haces para calmarte? Es posible que después de una situación estresante sientas que necesitas comer en grandes cantidades, ver televisión, jugar un videojuego o tomar licor. Aunque algunas de estas estrategias puedan generar un bienestar inmediato, muchas veces son ineficaces porque ignoran la raíz del estrés.

4. Implementa estrategias saludables

 

Trata de cambiar estrategias no saludables por otras más beneficiosas para tu salud. Por ejemplo, si comes en cantidad, prueba a meditar o hablar con un familiar o un amigo. 

Estas son algunas opciones para que escojas la que más resuene contigo. Si no te funciona puedes probar otra hasta encontrar la que te funcione mejor.  Recuerda que para lograr un verdadero cambio es mucho más efectivo cambiar un solo comportamiento a la vez que intentar cambiar muchas cosas y después cansarse. 

  1. Calma y conexión: Un masaje, un baño en tina, dar un abrazo o acariciar una mascota bajan los niveles de cortisol, disminuyen la tensión y elevan los niveles de oxitocina, una hormona que genera una sensación placentera y de felicidad.
  1. Respira profundamente por la nariz y llena tu estómago de aire. Cuenta hasta tres y luego exhala. Repítelo cuantas veces sea necesario.
  1. Mira una imagen que te guste o escucha una canción que te relaje. Huele un aceite esencial que te resulte reconfortante.  
  1. Cierra los ojos e imagínate a tí mismo en un lugar que te traiga felicidad.  Puede ser una playa, un bosque o un lugar que te tranquilice. Detente en los detalles del lugar: los colores, los olores y las texturas. 
  1. Utiliza alguna técnica de meditación como el mindfulness. Concéntrate en lo que ves, lo que oyes, los olores que sientes hasta estar completamente en el momento presente. 
  1. El ejercicio es una de las mejores técnicas para reducir el estrés. Puedes hacer cualquier tipo de ejercicio, incluso sirve salir a caminar un rato. 

5. Autocuidado como prioridad.

La American Psychology Association recomienda darse 30 a 40 minutos mínimo de cuidado de uno mismo durante el día. Descansar, hacer ejercicio, leer un libro o hablar con un amigo pueden ser hábitos muy efectivos para manejar el estrés.

6. Busca ayuda.

  • Si sientes que el estrés está afectando negativamente tu vida, busca alguien con quien compartir lo que sientes. Un especialista también puede ayudarte a tener estrategias más saludables para manejar el estrés. 
  • Las esencias florales también son muy útiles para manejar el estrés.
  • Hay varios remedios naturales que te permiten tener una vida menos estresante. Da click aquí para descargar. 

Encontrar la forma de manejar el estrés puede tomar un poco de tiempo. Es posible que tengas que probar varias estrategias y experimentar con ellas hasta encontrar aquellas que te permitan una vida más serena y saludable.

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